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FORMAS Y
TIEMPOS
Por Angel Guerra Guerrero
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Precandidatos, la construcción del triunfo
Pagados de sí mismos, arrogantes, y hasta soberbios, es como se
conducen algunos personajes políticos, quienes, tras obtener la
nominación del Partido Revolucionario Institucional a la
alcaldía en sus respectivos solares, dan un cambio radical en su
conducta, en su forma de ser y conducirse, de dirigirse a sus
interlocutores, quienes, por una razón u otra, se acercan a
ellos.
Y es que, como dice la canción de José José, “lo que un día fue,
no será”, es decir, quienes en un momento dado, daban todo por
ser tomados en cuenta, y que todo mundo los volteara a ver, hoy,
dada la selección de candidatos, impuesto el “dedazo”, nada es
igual, y es que, quienes querían saludar hasta al hijo del
vecino, y no resultaron ganadores, hoy, ni siquiera extienden la
mano para saludar de coche a coche, y quienes fueron ungidos por
el índice celestial, menos, ya que, repetimos, ellos, los
premiados, siente y creen, que ya todo está hecho, así que,
estimado lector, para que gastar de mas, en todos los sentidos.
Hoy, a una semana de que se destaparan los precandidatos del
tricolor donde seleccionaron a sus mejores cuadros en base a las
candidaturas de “unidad”, los escenarios cambian y se
diversifican, y los rostros amables y sonrientes, hoy, se
convierten a oscos gestos de amargura y desamor, hacia con
quienes sostiene, les robaron su futuro.
Y si eso es por el bando que cayó, en algunos casos, escasos,
los precandidatos ganadores, ahora, más que nunca, ya no son los
mismos, ahora, ganadores, ya no escuchas sus voces contestar los
teléfonos, no estimado lector, hoy, responde solicito, sus
secretarios particulares, para dirigirse a las bases y
simpatizantes, ya no existe el contacto directo, el abrazo
efusivo con todo y palmada en la espalda, sino el representante
personal, o en su defecto, los mas zalameros, lacayos
servilistas que hacen las veces de “correo”, entre las bocas de
los solicitantes y los oídos de su flamante jefe.
Así es, por ridículo que parezca, tanto así marea un poder
efímero a algunas “joyitas” abanderadas del Revolucionario
Institucional, quienes, con aires de grandeza, extreman su
canonjía al más alto grado de vanidad, dejando de lado el
trabajo social, al interior, y de exposición de ideas, proyectos
y el más importante, el del contacto directo, que en muchas
ocasiones, tiende puentes mas sólidos que los construidos en
base a dadivas y cumplidos.
Se preguntara a que se debe un cambio tan evidente en cada
“agraciado” estimado lector, y no hay otra respuesta que es la
suma de los elogios y parabienes que se reciben de parte de sus
cercanos condescendientes, que ven en ellos, los precandidatos,
su modus vivendi para el próximo trienio, y es que, estimado y
caro lector, dígame si usted no se inflaría como globo con helio
si cada cinco minutos escuchara que le dicen “jefe”, si cada que
lo ven en la calle le gritaran “estamos contigo”, o que al
escuchar su nombre, una decena de personas coreara hasta su
apellido, o en el más bajo de los casos, cada que se sentase a
la mesa alguien le sacara la silla, que al poner un cigarro en
los labios, las luces de los encendedores le destellaran ante
sus ojos, claro estimado lector, claro que el efecto sería casi
como un éxtasis continuo de placenteros momentos, repetidos cada
cinco minutos. Por eso, no es de asombrar que, algunos de los
precandidatos, practiquen la levitación, tal vez involuntaria,
ajena a ellos, ya que, el poder es abrumador, asfixiante, y a
quien lo posee, no le permite ver la realidad tal cual es, sin
cortinas de vanidad y egolatría.
Desconocemos si quien padece estos espasmos de poder, está
consciente de que, esto apenas empieza, y que, retirarse del
contacto directo es devastador, y con un alto resultado
negativo.
No sabemos si quienes rodean al precandidato lo encierren en una
burbuja para que no los contaminen con rumores negativos de sus
acciones perversas.
Dudamos que sea a solicitud propia que el precandidato se pierde
entre su grupo de colaboradores para evadir compromisos o salga
a flote su falta de capacidad.
Ignoramos también, si los aspirantes a candidato, se sienta tan
seguros del triunfo, que desde ahora, se vean, actúen, y se
manejen como presidentes.
Si este ultimo fuese el caso, solo denotaría una cuestión que
sería un dogma político, y es que, ignoran los procesos
electorales, violan la urbanidad partidista, pero sobre todo, no
tienen ni idea de cómo se gana una campaña y como tomar la
autopista que te permita llegar a un templete de servidor y
político de nivel y respetado.
Y es que, creemos, que alejándose de la realidad y de la gente
hacia el interior y exterior del partido no es para nada, la
forma correcta de cosechar simpatías, por el contrario, se gana
desprecio y repulsión, al grado, de que quienes le apoyarían en
su caminata hasta el 4 de julio, lo seguirían por compromiso más
que por una verdadera adhesión al proyecto tricolor municipal.
Aunado a ello, se estalla la falta de liderazgo y capital
político, tablas vaya. Ya que, en nada resta, creemos, que el
precandidato, por más ocupado que este, destine tres minutos a
cada persona que solicite audiencia, con lo que, les aseguramos,
les acarrearía mas beneficio que cien espectaculares.
Ahora, sumado a todo lo anterior, agréguele que algunos de los
“gallos” ignoran que el posicionamiento y el aprecio entre el
electorado y hacia el interior de su partido, no se los da una
nominación sino la inversión que este realice a su proyecto, en
todos los aspectos, y que aparte, hay quienes creen y pregonan
que, quienes se quieran subir al barco tres años deben de poner
su granito de arena, por puro amor a su proyecto, pues dígame
usted estimado lector, a donde va a parar ese tipo de
precandidatos, ya que esto, aquí y en china, se llama, “VENDER
FUTURO”.
Nos vemos mañana, si nos dejan…
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P.D.: Si dedicatoria.
P.D.2: Esto es ahora, después de triunfar, viene otra vez la de
José José, pero ahora en la parte que el cantante remata: “ya no
vuelvas a buscarme, no tengo nada que darte”.
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