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*En Tamaulipas, cerca de 180 mil familias beneficiarias
contarán con una tarjeta de débito.
Por Agencias
Cd. Victoria, Tam. 26/01712.- Mediante la implementación de
una ambiciosa estrategia que permitirá a quienes reciben apoyos
sociales del Gobierno Federal acceder a servicios financieros,
ahorrar y participar en opciones productivas, este año la Secretaría
de Desarrollo Social Federal operará el proceso de bancarización más
grande del mundo, mediante el cual en Tamaulipas 179 mil 353
familias de beneficiarios de los programas Oportunidades, Apoyo
Alimentario y “70 y Más” recibirán sus recursos económicos a través
de tarjetas electrónicas.
El Delegado de la Sedesol Federal, Luis Alonso Mejía García explicó
que en el primer bimestre de 2012, todos los titulares de los
programas Oportunidades y Apoyo Alimentario (PAL), que suman 122 mil
223, entre jefas de familia y becarios, podrán cobrar su apoyo
mediante cajeros electrónicos, mientras que en el caso de los 57 mil
130 beneficiarios de “70 y Más” de zonas urbanas que este año se
incorporan al programa, también recibirán una tarjeta bancaria para
un mejor manejo de su dinero.
La bancarización de los cerca de 180 mil hogares incorporados a los
programas sociales de Sedesol es una estrategia que la Coordinación
Nacional del Programa de Desarrollo Humano Oportunidades inició en
2009.
Mejía García dijo que el objetivo es que todas las familias de
escasos recursos que reciben los apoyos tengan una entrada formal al
esquema financiero del país, y con esa visión, existen ya los
mecanismos necesarios para que las nuevas incorporaciones se lleven
a cabo bajo este sistema.
“La bancarización de todas las familias incorporadas a
Oportunidades, el Programa Alimentario y 70 y Más implicará que en
el futuro obtengan los beneficios que el esquema financiero
proporciona a sus clientes, al permitirles acceder a sistemas de
protección social como seguros de vida, créditos para impulsar
proyectos productivos, canales de bajo costo para recibir remesas y
a un historial bancario de ahorro”.
Agregó que la inclusión financiera de los sectores más pobres de la
población es un proyecto estratégico para la Sedesol Federal al ser
una herramienta necesaria para desarrollar capacidades productivas
en la población en condición de pobreza para que puedan salir
adelante con su propio esfuerzo.
Durante 2012, sólo el programa de Oportunidades y PAL entregan más
de 208 millones de pesos bimestralmente en Tamaulipas, de los
cuales, dos terceras partes se depositarán a familias que habitan en
comunidades de menos de cinco mil habitantes; una cuarta parte en
poblaciones mayores de 10 mil habitantes, y un seis por ciento en
localidades de entre cinco mil y 10 mil habitantes.
En el caso del Programa 70 y Más, detalló que actualmente se cuenta
con padrón de 38 mil 725 mil personas que habitan en zonas rurales y
al cierre del 2012 se contempla llegar a una cobertura de 95 mil
855, es decir, se estarían ejerciendo un presupuesto bimestral
cercano a los 100 millones de pesos.
Cada una de las tarjetas —de débito o prepagadas— están ligadas a
una cuenta de ahorro y llevan incorporada la huella digital de cada
titular, por lo que son una forma más segura y trasparente de
garantizar que los apoyos lleguen a quienes realmente los necesitan.
El funcionario federal precisó que en las regiones en donde aún no
existen servicios bancarios, las instituciones liquidadoras, como
Bansefi, Telecomm y Diconsa, usarán terminales electrónicas que
tienen la información de nómina alimentada vía satélite, por lo que
el retiro de recursos se llevará a cabo de manera sencilla, segura y
moderna.
“La bancarización de la entrega de apoyos monetarios forma parte de
un nuevo modelo de atención que busca proporcionar a la población
vulnerable herramientas que les permitan su integración plena en
actividades productivas y económicas de manera permanente, como un
elemento más que coadyuve al rompimiento de la transmisión
intergeneracional de la pobreza”.
La inclusión financiera es un paso importante del Gobierno Federal y
se suma a las acciones dirigidas a propiciar que las familias
vulnerables puedan, por sus propios medios, salir de sus condiciones
de pobreza.
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