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Por Everardo Torres/Hoylaredo.net
NUEVO LAREDO, 14/06/12.- A causa de la cercanía de los
Centros de Detención para Migrantes que se ubican en el estado de
Texas, Nuevo Laredo es por preferencia el cruce fronterizo destinado
para la repatriación de los inmigrantes nacionales y extranjeros.
Sin importarles su condición física o si tienen familia en ese país,
a las autoridades norteamericanas pareciera no importarles estas
condiciones, ellos solamente tratan de deshacerse de estas personas,
sin siquiera darles atención médica.
Uno de estos casos es el de Francisco Aguirre Petatlán 35 años y
originario del estado de Guerrero, carga una cruz de mucho peso,
pues su condición de salud es deplorable; tiene Sida en etapa
avanzada.
“Yo lo único que quiero es que me den un trabajo y poderme ir a
Tijuana”, dijo con palabras entrecortantes a causa de lo avanzado de
su enfermedad, pero con el espíritu de seguir avanzando y no dejarse
vencer.
Indicó que desde hace diez años él se encontraba laborando en el
estado de Oregón, en el vecino país, hasta que descubrió quien le
daba trabajo que tenía Sida y fue cuando lo desamparó y le quitó el
trabajo, ahora desde hace un mes vaga por la calles de la ciudad.
Ante esto la doctora Griselda Garza Flores se comprometió a ayudarlo
y de inmediato fueron por él, pues se encontraba sentado, con la
mirada perdida y sin nadie que se le acercara en las bancas que
rodean La Fuente del Poeta.
“Vamos a llevar a Panchito al Centro de Salud para que lo vea un
médico y que le den medicamento, pues no es posible que ande así en
esas condiciones vagando por las calles de la ciudad; le vamos a dar
alojamiento en el albergue también para que descanse”, dijo la
encargada del Módulo de Atención a Migrantes.
Insistiendo en querer irse a Tijuana, se le pregunto del porque y
argumento que no es para reunirse con familiares, pues no conoce a
nadie allá, pero si para cruzar de nueva cuenta a los Estados
Unidos, porque es allá donde quiere morir.
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