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OPTICA
Por Gastón Monge
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Reducir el IVA
¿Avance o retroceso?
En plena carrera por la sucesión presidencial adelantada, los
partidos políticos llevan a cabo una guerra mediática sin
cuartel, y lo mismo tocan un tema que causa controversia, que lo
hacen con otro que ocasiona repulsión, pero lo importante es
estar en la mira de la sociedad para formar opinión, y de esa
manera ir calentando los ánimos del electorado y tener una
visión de lo que será el 2012, cuando se lleven a cabo las
elecciones presidenciales.
Así ocurre con las declaraciones mediáticas de Enrique Peña
Nieto con su periodista consentido de Televisa, así también
ocurre con el también priista, el legislador Manlio Fabio
Beltrones o con muchos otros que quieren figurar en los medios
de comunicación, como el perredista Andrés Manuel López Obrador
o algunos panistas despistados que quieren estar en la gran
carrera.
Pero lo más sorprendente para mí, es que haya surgido del seno
mismo del PRI la propuesta de pretender bajar el IVA al 10% en
la frontera norte y al 15% en el resto de país, debido a que
desde su punto de vista, no ha dado los resultados que se
esperaba en materia de fiscalización y recaudación de dinero
fresco para el gobierno federal de Calderón.
Lo cierto es que sea o no sea así, bajar el IVA no será de
ningún modo un avance en esa materia, sino un retroceso, debido
a que esa tasa impositiva de impuestos ya existía y no sufrirá
variación, y eso lo saben los legisladores del PRI.
¿Porqué no sugirieron bajar más la el IVA, tal y como lo
pretende hacer el presidente Obama en Estados Unidos?
Yo creo que al igual que el PRI, el PAN dentro del poder, cojea
del mismo pie, y hasta burdos se ven. Bueno sería que los
legisladores, de cualquier partido político, presentaran ante el
Senado una propuesta que obligue a todos los contribuyentes,
personas físicas o morales, a declarar tanto sus ingresos como
sus bienes patrimoniales, ya sean muebles o inmuebles, y de esa
manera buscar recursos frescos que ayuden a levantar la economía
nacional.
Otra buena propuesta pudiera ser el que todas esa empresas
constituidas en enormes consorcios comerciales nacionales y
trasnacionales, y que sabemos que evaden sus impuestos debido a
sus amistades o nexos con la cúpula en el poder, o porque
argumentan que gracias a ellos se crean empleos, paguen los
impuestos que desde siempre han evadido.
Bueno sería también el que fuera derogado el Artículo 440 bis
del Código Penal Federal, que impide a la PGR romper los
candados impuestos por la Secretaría de Hacienda a la
investigación de dinero presuntamente relacionado con
actividades ilícitas, como serían el lavado de dólares, la
compra de inmuebles de contado y sin investigación alguna, la
presencia de prestanombres con empresas que se presten a
negocios turbios, los depósitos bancarios de sumas de dinero muy
altas, y otros.
La extinción de dominio y la desaparición de la secrecía
bancaria para empresarios e industriales cuyas fortunas superen
los 10 millones de pesos, sería otra medida que nuestros
legisladores pudieran presentar como punto de acuerdo en sus
sesiones parlamentarias.
Otra mas, sería el que haya un verdadero y real control del
ambulantaje, sobre todo de aquel que está incorporado a
centrales y organizaciones que se alimentan de él en tiempos
electorales, como son la CTM, CNOP, CROC, y CNC.
Está visto que de ser posible llevar a cabo esas propuestas,
sanas en el fondo y necesarias en el contexto económico del
país, el gobierno federal se allegaría de miles de millones de
pesos, dinero que serviría para reactivar programas que por
falta de apoyos financieros se encuentran detenidos, y crear
otros de alto impacto social para combatir con mayor eficacia la
pobreza y la marginación.
Programas educativos que estimulen en los estudiantes la
vocación de aprender, e incentivos fiscales para aquellas
empresas que realmente contribuyan al crecimiento y al
desarrollo del país, y que generen mejores opciones para quienes
no encuentran empleo, y mayores oportunidades de estimular el
campo, el que se encuentra devastado y obliga a la migración de
miles de mexicanos hacia una incierta aventura.
Creo que ello sí sería más positivo, creativo y de mucho impacto
social, que pretender bajar un punto porcentual el IVA, ¿usted
amigo lector, que cree sería lo correcto?
Hasta mañana
(gastoneligio@hotmail.com)
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