El PRI y sus circunstancias El PRI y sus circunstancias
VISIÓN POLÍTICA Por Ramiro Ramos Salinas El PRI y sus circunstancias Nacido en la época pos-revolucionaria en el año de 1929, producto de un... El PRI y sus circunstancias

VISIÓN POLÍTICA

Por Ramiro Ramos Salinas

El PRI y sus circunstancias

Nacido en la época pos-revolucionaria en el año de 1929, producto de un gran acuerdo político que tuvo la gran visión de sumar y de aglutinar a los partidos regionales que existían en los distintos estados del país para formar un partido nacional bajo el lema “Democracia y Justicia Social”. Virtud que logro integrar a militantes de los sectores más representativos de esa época, campesinos, mujeres, obreros y estudiantes en un solo proyecto. Un partido con representación en cada rincón del país pero remarcando y abrazando las causas de la revolución, así nació el Partido Nacional Revolucionario PNR, primer nombre que tuvo el PRI de ahora.

Figura emblemática, histórica y determinante del siglo XX mexicano por su fortaleza de dogma y de praxis, de ideas y de proyectos, de ganar elecciones planteando ideas y llevándolas a cabo. El partido del cambio y la transformación que logro apaciguar los ánimos y las reyertas internas en el país, que le dio la paz que anhelaban los mexicanos después de 15 años de disturbios, el instituto político capaz de procesar en orden y en calma los cambios sexenales anteriormente convulsos. El partido que cambia de siglas pero no de principios, de PNR a PRM (Partido de la Revolución Mexicana) en 1938 y a PRI (Partido Revolucionario Institucional) en 1946.

A cada cambio que ha dado el PRI le ha correspondido una época de transformación que le ha dado rumbo a México. En 1929 fue lograr la paz como condición fundamental para iniciar una era de crecimiento y se alcanzó. En 1938 pasando por el año de 1946, dio inicio la justicia social en su máximo esplendor con la distribución de las tierras para su producción, con la expropiación petrolera y con la participación de las fuerzas obreras y campesinas en la transformación al México moderno, el industrializado que estaba ya por iniciar inaugurando el periodo de crecimiento económico más estable y duradero que hayamos experimentado en nuestro país de un poco más de tres décadas.

El PRI también se convirtió en el gran promotor de las reformas políticas-electorales desde su condición de partido mayoritario dando espacio a expresiones políticas que por sí mismas no alcanzaban en las urnas espacios políticos en los Congresos, dándose las reforma de 1977 como una herramienta jurídica que dio inicio al México plural en lo legislativo y después en las áreas de los ejecutivos estatales y posteriormente el federal.

Desde los triunfos electorales y desde el poder nacional el PRI entendió que era indispensable incrementar la confrontación de ideas políticas y que se escucharan todas las voces, aun cuando siendo el mismo PRI un partido de clases sociales y de representación nacional tuvo la claridad de visualizar que en la democracia es tan importante escuchar desde una solo expresión como el conjunto de ellas en cualquier circunstancia.

Paso de ser un partido mayoritario a un partido en competencia, de un partido invencible a un instituto político de total apertura hacia lo interior con consultas a las bases para elegir candidatos y con la madurez política para reconocer derrotas electorales desde aquella de 1989 en Baja California Norte hasta la Presidencial en el año 2000. Se comportó con gallardía e institucionalidad como es su vocación en su papel de oposición y fue responsable con sus representantes en los Congresos y supo acompañar las decisiones positivas del gobierno en turno con inteligencia y ser un valladar ante los yerros de quienes llegaban por primera ocasión a gobernar con grandes carencias intelectuales y con enormes lagunas de visión republicana tan necesaria para enfrentar los retos del México del siglo XXI.

El PRI es el único partido que ha sido capaz de llevar a cabo asambleas nacionales que han promovido cambios hacia su interior y transformaciones positivas de política pública que han sido y son reconocidas por sus opositores a nivel internacional como las últimas reformas estructurales que demandaban las instituciones del país.

Ha sido además vanguardia en las políticas internas y de cambios legales para obligar a todos los partidos políticos a postular al menos a la mitad de las mujeres a puestos de elección popular y es el único partido que postula a una joven mujer u hombre menor de 35 años por cada tres candidatos registrados. Es el partido de la vanguardia. Sin embargo y con tristeza institucional les comparto lo que muchos sabemos que ha habido algunos militantes del partido que han sido postulados por el PRI que le han fallado a la ciudadanía y por consecuencia al partido. Y aunque se les ha expulsado y ajusticiado internamente y por las leyes del estado vigentes han dejado una pesada carga de molestia ciudadana.

El PRI no es el culpable de estos errores, el PRI está constituido por millones de jóvenes, mujeres, líderes de seccionales, de colonias, de empresarios, de profesionistas libres y honestos que hacen de este partido el mejor de México. Hoy tenemos en José Antonio Meade un candidato honesto y trabajador que ante las circunstancias de la competencia electoral la ciudadanía se está dando cuenta y comprobando en muchos casos de su capacidad e historia limpia en el servicio público.

Estoy seguro que en la serenidad de la reflexión tomando en cuenta, la historia institucional del PRI, su buena historia, aunado al perfil de Pepe Meade los ciudadanos valoraran que México requiere de certeza, trasparencia, experiencia y claridad a la hora de gobernar. Face: @RamiroRamosSalinas, Twitter: @RamiroRamosSal Instagram: @ramiro_ramos_salinas

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