El viacrucis de las víctimas El viacrucis de las víctimas
SENCILLITO Por ALBERTO RODRIGUEZ ROMERO El sueño americano se convierte en una dolorosa pesadilla para quienes cruzan las fronteras en su camino a Estados... El viacrucis de las víctimas

SENCILLITO

Por ALBERTO RODRIGUEZ ROMERO

El sueño americano se convierte en una dolorosa pesadilla para quienes cruzan las fronteras en su camino a Estados Unidos.

En octubre de 2011 fueron hallados los cuerpos de decenas de migrantes en una fosa clandestina en San Fernando Tamaulipas, ellos terminaron ahí, masacrados, coartada su libertad y su vida, pero apenas iniciaba el viacrucis para sus familias.

Una madre y una hermana de dos de las víctimas acudieron para reclamar su derecho a conocer la carpeta de investigación de la PGR, pues recibieron en sus casas, en El Salvador, una carta que les informaba que habían hallado los cuerpos de sus familiares.

Al acudir a conocer la situación, por parte de la PGR les extendieron un oficio que debían firmar para autorizar la cremación de los cuerpos, sin exámenes de ADN ni comprobar fehacientemente que eran sus familiares. Ellas interpusieron un amparo.

El pasado martes tuve la oportunidad de ir a una tele conferencia que ofreció la casa de la Cultura Jurídica, donde el doctor Arturo Bárcenas, secretario del magistrado Saldívar presentó un análisis de la revisión de amparo 382/20015, donde explicaba los motivos por los cuales la Suprema Corte de Justicia había tomado el caso y acordado otorgarles dicho amparo.

Dijo el doctor Bárcenas que fueron tres los puntos en que se basó la Suprema Corte para concederlo:

1.- Los criterios obligatorios de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

2.- La protección a los derechos humanos que ampara la Constitución.

3.- Y el derecho a conocer la verdad.

Pero todo fue cuatro años después de que encontraron los cuerpos, en 2015, donde se les concedió el derecho a conocer la carpeta de investigación.

Es decir, fueron cuatro años transitar entre agentes del Ministerio Público, jueces y magistrados, para seguir sin una verdadera justicia.

No es lo mismo estar frente al cuerpo de un familiar, que vivir ante la ignorancia de lo que le pasó. Es decir, la Suprema Corte ordenó abrir los expedientes de investigación, pero no hay aún justicia. ¿Y los mexicanos? bueno, eso ya lo vimos con Miriam Elizabeth.

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