La nobleza del mexicano La nobleza del mexicano
Visión Política  Ramiro Ramos Salinas Para entender a profundidad la idiosincrasia del mexicano, se recomienda leer dos libros fundamentales que escudriñan los sentimientos colectivos... La nobleza del mexicano

Visión Política 

Ramiro Ramos Salinas

Para entender a profundidad la idiosincrasia del mexicano, se recomienda leer dos libros fundamentales que escudriñan los sentimientos colectivos de nosotros y nuestros antepasados recientes. Uno de estos libros es el que escribió  Samuel Ramos en el “Perfil del hombre y la cultura en México” y el otro es de Octavio Paz titulado “El Laberinto de la Soledad”.

Estos textos describen las historias que nos han hecho una raza pluricultural, con una rica historia étnica, con sentimientos profundamente católicos, con sentimientos antiimperialistas, con fervores patrios a la bandera, al himno nacional, a nuestros héroes de las diferentes etapas en las gestas heroicas, además de nuestro gran sentido de pertenencia a nuestras raíces y a la familia.

Si damos una revisada rápida a la historia, nos encontramos que las mayores desgracias que nos han sucedido han pasado cuando nos dividimos. En la independencia con la guerra entre realistas e insurgentes, en la reforma con el ofrecimiento de parte de algunos compatriotas para que se instalara una monarquía y en la revolución por la lucha entre grupos revolucionarios por el poder.

Por el contrario, cuando nos ha ido mejor, es cuando nos sabemos poner de acuerdo y unirnos.  De los episodios que nos han unido de forma más compacta y contundente es cuando hemos vivido desgracias naturales como los huracanes que han provocado tragedias materiales y humanas, y los terremotos como el del 19 de Septiembre de 1985 que convoco a toda la comunidad a ayudar a salvar y reencauzar vidas.

Ahora estamos de nueva cuenta ante otra consecuencia de un fenómeno natural como es el movimiento de las placas tectónicas que provocaron terremotos que destruyeron construcciones, ocasionando pérdidas humanas, este desastre afectó más severamente a los habitantes de Chiapas y Oaxaca. Sabemos que no hay manera de evitar que esto suceda, pero en lo que si hemos avanzando, sobretodo en la Ciudad de México, es en la implementación efectiva de sistemas de alertas que te avisan segundos antes de que se produzca un temblor, para que puedas ponerte en un lugar seguro a salvo de derrumbes de construcción.

La reacción de los mexicanos como en antaño es ejemplar: La gente está saliendo de sus casas a ayudar, a cooperar, a donar, a pedir por los demás, a solidarizarse con los suyos.

Este fenómeno no es común en otras naciones del mundo, dónde la indiferencia prevalece y las ayudas se estancan; en cambio en México, la gente está pendiente de que todo se resuelva en favor de los afectados, esa conciencia colectiva es impresionantemente humana y de gran hazaña, muy patriótica.

Cuando una persona es empática, es decir que se pone en los zapatos de los demás, proyecta confianza en los que lo  rodean; es precisamente la confianza, el factor primordial para que se entrelacen las relaciones humanas efectivas y duraderas. El mexicano de entrada no es muy desconfiado pero si cauteloso. Es abierto con los cercanos y muy pocas veces hosco. Somos una raza que en las encuestas internacionales que miden la “felicidad” siempre salimos en los primeros lugares a pesar de todas las adversidades que nos ha tocado vivir.

Entonces ¿cuál es la magia que envuelve nuestro carácter? Yo creo que la clave está en nuestra capacidad para volvernos a recuperar pronto, es decir, de que le sabemos “dar vuelta a la hoja” en forma rápida. Además que disfrutamos más la  vida que otras razas, mas fiestas, mas celebraciones, mas eventos deportivos, mayores relaciones familias, el concepto de “familia extendida” (suegros, cuñados, primos, concuños, sobrinos, nietos, bisnietos, primos segundos, nueras, etc), es una relación familiar que no se da tan fácilmente en otra sociedad del mundo.

Por estas razones, cuando hay alguna tragedia en cualquier parte de nuestro territorio, el mexicano reacciona con una gran nobleza y solidaridad, esto es el reflejo de su empatía, de que siente suya la tragedia y que como decía en uno de sus libros Ernest Hemingway “Cuando escuches que están doblando las campanas, no preguntes por quien están doblando, están doblando por ti”. Así pensamos los mexicanos, felices fiestas

Contacto Face: @RamiroRamosSalinas, Twitter: @RamiroRamosSal

Instagram: @ramiro_ramos_salinas

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