Mi temblor Mi temblor
Visión Política Por Ramiro Ramos Salinas A los que nos ha tocado vivir la nada grata experiencia de estar en la ciudad de México,... Mi temblor

Visión Política

Por Ramiro Ramos Salinas

A los que nos ha tocado vivir la nada grata experiencia de estar en la ciudad de México, o en otro estado de la república en dónde se presentan los sismos, podemos contar nuestra propia historia, ya que en medio del caos ciudadano somos presa de nuestros propios temores y estrategias de cuidado personal ante estos fenómenos de la naturaleza, que han ocasionado la perdida de muchas vidas y cuantiosos daños materiales.

México tiene en los estados de Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Colima y Jalisco las entidades con mayor sismicidad, debido a la interacción de las placas oceánicas de Norteamérica y del Caribe, sobre la costa del pacifico y por esta misma acción natural se ven afectados otros estados como Veracruz, Tlaxcala, Morelos, Puebla, Nuevo León, Sonora, Baja California Norte y Sur y la Ciudad de México.

Entre todos los sismos que se han documentado en el país, (tan solo en los últimos 12 años, el Servicio Sismológico Nacional, reporta 16,540 sismos en toda la república con magnitud igual o superior a 3.5 grados en escala de Richter), el del 19 de Septiembre de 1985 en la ciudad de México, es uno que permanece en la memoria de los mexicanos por sus consecuencias tan catastróficas, con casi 13,000 decesos y cientos de edificios colapsados.

Quien iba a pensar que después del sismo de la noche del 7 de Septiembre se iba a dar uno el mismísimo 19 de septiembre como aquel de 1985.

La probabilidad de que sucediera era de 1.4%, es decir prácticamente muy escasa pero se dio, después de 32 años de aquel día fatídico, eran las 11 am y un servidor estaba enfrente del monumento a la Revolución edificio que Porfirio Díaz pretendió convertirlo en la Cámara de Diputados y el espacio físico donde Luis Donaldo Colosio, pronunció aquel memorable discurso del 6 de Marzo en el año 1994.

Le pedí al amigo del servicio de alquiler que me llevaba a una reunión a la Confederación de Trabajadores de México, (CTM) que se detuviera para esperar que pasara el ejercicio del simulacro que estaba programado para esa hora en toda la ciudad para recordar los acontecimientos del 85 y tomar conciencia de la responsabilidad que tenemos los que estamos habitando la ciudad de México de prever cualquier contingencia sísmica.

El ejercicio se llevó con eficacia y normalidad inclusive para los que no vivimos el temblor del 85, ni nacimos en el antiguo Distrito Federal; todos obedecimos las indicaciones programadas por Protección Civil, terminó el ejercicio y seguimos cada quien nuestras actividades, regrese 10 minutos antes de la 1 pm al edificio del Comité Ejecutivo Nacional del PRI.

Del partido me dirigí al hotel dónde para recoger mi maleta e irme al aeropuerto para tomar un vuelo al estado de Campeche, para asistir el informe del Presidente del Congreso y algunos eventos con el ejecutivo estatal.

Todo iba bien pero, eran la 1:14 y estaba saliendo del hotel cuando comenzó el sismo, salí a la calle y vi como varios ventanales se rompían, la gente entro en pánico, los huéspedes que estaban en diversas actividades salían corriendo a la calle y todos se colocaban en la esquina del hotel para evitar ser dañados en caso de que la construcción colapsara, situación que afortunadamente no sucedió.

Al momento de salir busque estar en la parte más alejada, al caminar volví a sentir la sensación de otros sismos en los que eres presa de la naturaleza, el piso se mueve al vaivén incontrolable de la tierra, haciendo que las personas nos volvamos uno más de los objetos que están a expensas de esos movimientos y peor aún expuestos a todo tipo de riesgos incluso derrumbes que pueden acabar en segundos con tu vida, segundos que se hacen eternos.

Es inevitable que vuelva a temblar en algunos de los estados de la Republica, ya estamos más preparados para afrontar este desafío natural, pero aún falta ser más estrictos en los métodos de supervisión de construcciones e invertir en las alertas sísmicas y en las prácticas de contingencias.

México es un gran país, su población solidaria y si lo cuidamos y nos cuidamos, podemos disfrutarlo aún más, estemos alertas y sepamos con claridad que tierras caminamos para saber en qué terrenos nos movemos, #FuerzaMéxico.

Contacto Face: @RamiroRamosSalinas, Twitter: @RamiroRamosSal

Instagram: @ramiro_ramos_salinas

 

No comments so far.

Be first to leave comment below.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: