Un TLC amenazado Un TLC amenazado
Visión Política Por Ramiro Ramos Salinas Cuando un país carece de algunos servicios o productos tiene la opción de comprarlos –importarlos- de un país... Un TLC amenazado

Visión Política

Por Ramiro Ramos Salinas

Cuando un país carece de algunos servicios o productos tiene la opción de comprarlos –importarlos- de un país vecino o lejano. De igual forma, cuando una nación excede en su producción de un bien al consumo interno o tiene un mercado de venta más atractivo en el exterior, tiene la oportunidad de venderlo –exportarlo-.

Estas prácticas comerciales que parecen sencillas tienen una serie de aristas que son reguladas por las leyes del comercio internacional que en algunos casos han promovido la apertura comercial entre naciones, pero en otras, han creado barreras arancelarias (impuestos) o no arancelarias (requisitos sanitarios u otros) para “proteger” a sus mercados nacionales.

Estos procesos, son evaluados por el modelo económico denominado “Balanza Comercial”, que mide los saldos de importaciones y exportaciones anualmente.

Este indicador le da seguimiento a la capacidad económica de un país, por lo que todas las naciones buscan tener más exportaciones que importaciones.

México decidió abrirse a la competencia económica en una primera etapa en 1985 con la entrada al Acuerdo General de Tarifas y Comercio (GATT) y entramos de lleno a esta práctica con la firma del Tratado de libre Comercio con Estados Unidos de Norteamérica y Canadá.

Entrando así a un mercado de más de 350 millones de consumidores, los resultados de este acuerdo trilateral a 23 años de operación, son extraordinariamente favorables para México: De 60,882 millones de dólares de exportaciones que teníamos en 1994 hemos alcanzado más de 400,000 millones en 2016, un crecimiento de más del 500%. Las importaciones pasaron de 80,000 millones de dólares anuales a más de 370,000 millones de dólares, se registraron superávits comerciales en diferentes periodos.

México se ha colocado como el exportador número uno de todos los países de América Latina y el 80% va a los Estados Unidos de Norteamérica. Estos números son totalmente diferentes a las últimas décadas.

En los años ochenta 57% de nuestras exportaciones eran petroleras y solo 37% de manufactureras. Hoy del total de las exportaciones que en promedio andan en 371,000 millones solo 57,000 son exportaciones asociadas al petróleo y el resto son otros productos, es decir, se logró revertir esa tendencia y dejamos de ser dependientes totalmente de los ingresos petroleros.

Sin duda los resultados del TLC son extraordinariamente favorables para nuestro país, tanto es que ningún funcionario o líder político se ha atrevido a criticar sus logros como sucedió cuando se iba a poner en operación.

A diferencia de ese entonces, ahora todo mundo lo defiende y valora su eficacia. Un servidor como ciudadano fronterizo ha visto de cerca la trasformación económica, como Tamaulipeco; tenemos el estado con más cruces internacionales (17) que cualquier otro estado fronterizo del país y como Neolaredense, vi nacer y crecer el Puente Internacional #3 “Del Comercio Mundial”, que es el puente terrestre de mercancías más importante de México y de toda Latinoamérica.

En la historia de la relación entre México y Estados Unidos ha habido encuentros y desencuentros comerciales, pero nunca ningún Presidente (Bush Padre, Clinton, Bush hijo, Obama) habían propuesto la eliminación de este tratado como ahora lo está haciendo el Presidente Trump, desde su campaña y con más rigor desde el 20 de Enero que tomó posesión como mandatario. Tanta ha sido la insistencia que ya hubo y seguirán los encuentros entre equipos negociadores de ambos países y Canadá, para ver las condiciones de una renegociación o la eliminación como lo ha manifestado Trump.

Trump, ganó la Presidencia vendiendo el discurso a los estadounidenses que por el tratado se habían perdido millones de empleos en Norteamérica (eso ya está probado que no es verdad) no son solo los sueldos, sino la calidad de la mano de obra, las facilidades de inversión, la logística, el sistema laboral, fiscal y legal los factores que influyen en la decisión de un inversionista al tomar determinaciones económicas.

Las siguientes semanas serán muy difíciles en este tema, porque Trump pretende lograr por fin, cumplir uno de sus compromisos de campaña. Porque la salida de los Estados Unidos, del Tratado Transpacífico (TPP) fue una decisión unipersonal que no le costó negociar con nadie. Y ante una serie de incumplimientos políticos, se está centrando en borrar el TLC decisión que va en contra de las opiniones de muchos políticos norteamericanos y empresarios.

Sin duda que si logra Trump, éste cometido, nos afectará, aunque tenemos la condición de Nación más favorecida por los tratados anteriormente firmados ( Ronda de Uruguay) que nos permitiría tener aranceles entre 2 y 6%, de ninguna manera es igual que el libre mercado.

Es un tema que le estaremos dando seguimiento y que me hace recordar la frase que dijo el Ex Presidente Salinas de Gortari, en pleno proceso de negociación “We want trade no aid”. “Queremos comercio, no ayuda”.

Correo: ramiro.ramos.salinas@hotmail.com

 

 

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